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GAREMEAT

Sobre Nosotros

Solo las mejores reses pueden ser Garemeat

El sabor de la carne está directamente relacionado con la alimentación que ha llevado el animal durante toda su vida. En Garemeat lo sabemos y por ello cuidamos mucho este aspecto, con el fin de procurar un total bienestar a nuestras vacas, terneras y bueyes.

Carnes naturalmente deliciosas

El resultado de esa buena vida que ofrecemos a nuestro ganado es la incomparable exquisitez de su carne: tierna como la mantequilla, dotada de un sabor deliciosamente intenso y de un alto valor nutricional (ya que, gracias a los pastos locales, es rica en beta caroteno, vitamina esencial para nuestra vista, sistema inmunitario y crecimiento). Y es la responsable del color mármol/amarillento de la grasa, indicador de una alimentación natural

Nuestro Proceso

Máximo cuidado de la carne

En Garemeat somos conscientes de que ofrecer el mejor sabor sin la debida seguridad alimentaria no sirve de nada. Por eso aplicamos los procedimientos más estrictos en las labores de tratamiento secundario de la carne.

El riguroso cumplimiento de la legislación alimentaria y la constante incorporación de las últimas tecnologías del sector (sacrificio, refrigerado, transporte, etc.) son fundamentales para que nuestros productos lleguen en óptimas condiciones al consumidor, garantizando así su sabor y salubridad. Tan importante como la selección y alimentación de las reses es la maduración de su carne. Para obtener los mejores resultados hay que cuidar tres factores:

Calidad y Orgullo

Con nuestra marca Garemeat, hemos dado una nueva vuelta de tuerca a un producto tan aclamado como la carne de vaca, llevándola a sus más altas cotas de perfección.

Las características propias de las carnes Garemeat hacen de ella un alimento perfecto para seducir a nuestros sentidos: su color intenso y su aroma a manteca animal nos despiertan enseguida el apetito. Una textura tierna y un sabor jugosamente profundo hacen de su degustación un placer gastronómico difícil de olvidar.

Años de evolución e investigación han conferido a nuestras reses esas propiedades tan apreciadas dentro y fuera de España. El hecho de estar criadas en plena naturaleza y cebadas con pasto fresco hacen de ellas un auténtico producto gourmet.